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Jueves, 11 de octubre de 2007

Entre Venezuela y Nadalandia

Este tirano inventado por los grandes medios de comunicación, este temible demonio, acaba de dar una tremenda inyección de vitaminas a la democracia, que en América Latina, y no sólo en América Latina, anda enclenque y precisada de energía.

Eduardo Galeano

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Extraño dictador este Hugo Chávez. Masoquista y suicida: creó una Constitución que permite que el pueblo lo eche, y se arriesgó a que eso ocurriera en un referéndum revocatorio que Venezuela ha realizado por primera vez en la historia universal.

No hubo castigo. Y esta resultó ser la octava elección que Chávez ha ganado en cinco años, con una transparencia que ya hubiera querido Bush para un día de fiesta.

Obediente a su propia Constitución, Chávez aceptó el referéndum, promovido por la oposición, y puso su cargo a disposición de la gente: “Decidan ustedes”.

Hasta ahora, los presidentes interrumpían su gestión solamente por defunción, cuartelazo, pueblada o decisión parlamentaria. El referéndum ha inaugurado una forma inédita de democracia directa. Un acontecimiento extraordinario:

Cuántos presidentes, de cualquier país del mundo, se animarían a hacerlo?

Y cuántos seguirían siendo presidentes después de hacerlo?

Este tirano inventado por los grandes medios de comunicación, este temible demonio, acaba de dar una tremenda inyección de vitaminas a la democracia, que en América Latina, y no sólo en América Latina, anda enclenque y precisada de energía.

Un mes antes, Carlos Andrés Pérez, angelito de Dios, demócrata adorado por los grandes medios de comunicación, anunció un golpe de Estado a los cuatro vientos. Lisa y llanamente afirmó que “la vía violenta” era la única posible en Venezuela, y despreció el referéndum “porque no forma parte de la idiosincrasia latinoamericana”. La idiosincrasia latinoamericana, o sea, nuestra preciosa herencia: el pueblo sordomudo.
Hasta hace pocos años, los venezolanos se iban a la playa cuando había elecciones. El voto no era, ni es, obligatorio. Pero el país ha pasado de la apatía total al total entusiasmo. El torrente de electores, colas enormes esperando al sol, a pie firme, durante horas y horas, desbordó todas las estructuras previstas para la votación. El aluvión democrático hizo también dificultosa la aplicación de la prevista tecnología último modelo para evitar los fraudes, en este país donde los muertos tienen la mala costumbre de votar y donde algunos vivos votan varias veces en cada elección, quizá por culpa del mal de Parkinson.

“¡Aquí no hay libertad de expresión!”, claman con absoluta libertad de expresión las pantallas de televisión, las ondas de las radios y las páginas de los diarios.

Chávez no ha cerrado ni una sola de las bocas que cotidianamente escupen insultos y mentiras. Impunemente ocurre la guerra química destinada a envenenar a la opinión pública. El único canal de televisión clausurado en Venezuela, el canal 8, no fue víctima de Chávez sino de quienes usurparon su presidencia, por un par de días, en el fugaz golpe de Estado de abril del año 2002.

Y cuando Chávez volvió de la prisión, y recuperó la presidencia en andas de una inmensa multitud, los grandes medios venezolanos no se enteraron de la novedad. La televisión privada estuvo todo el día pasando películas de Tom y Jerry.

Esa televisión ejemplar mereció el premio que el rey de España otorga al mejor periodismo. El rey recompensó una filmación de esos días turbulentos de abril. La filmación era una estafa. Mostraba a los salvajes chavistas disparando contra una inocente manifestación de opositores desarmados. La manifestación no existía, según se ha demostrado con pruebas irrefutables, pero se ve que este detalle no tenía importancia, porque el premio no fue retirado.

Hasta ayercito nomás, en la Venezuela saudí, paraíso petrolero, el censo reconocía oficialmente un millón y medio de analfabetos, y había cinco millones de venezolanos indocumentados y sin derechos cívicos.

Esos y otros muchos invisibles no están dispuestos a regresar a Nadalandia, que es el país donde habitan los nadies. Ellos han conquistado su país, que tan ajeno era: este referéndum ha probado, una vez más, que allí se quedan.

Tomado de: Página/12, Buenos Aires, miércoles 18 de agosto de 2004.

Por: H. Segura | Latinoamérica | Comentarios (0) | Referencias (0)

Miércoles, 10 de octubre de 2007

El Salvador (fragmentos)

Para no olvidar...

"Así fue que en diciembre de 1931 se efectuaron grandes levantamientos populares en los Departamentos Occidentales de la República, organizados por los líderes principales Farabundo Martí y los estudiantes Mario Zapata y Alfonso Luna, que tenían su cuartel general en los suburbios de San Salvador, donde fueron capturados y fusilados inmediatamente, sin forma de juicio alguno y, habiéndoles cogido varias listas de adeptos en que figuraban los nombres de obreros residentes en la capital, todos fueron perseguidos y fusilados a medida que iban siendo atrapados, inclusive obreros inocentes que fueron denunciados por inquinas personas, pues bastaba el chisme de una vieja cualquiera para llevar a la muerte a muchos hombres honrados y cargados de familia. Todas las noches salían camiones cargados de víctimas de la Dirección General de Policía hacia las riberas del Río Acelhuate, donde fueron fusilados y enterrados en grandes zanjas abiertas de antemano. Ni los nombres de esos mártires tomaron los bárbaros ejecutores. El General Martinez movilizó fuerzas para enviarlas a combatir los levantamientos, dando órdenes sumamente drásticas, sin restricción alguna a los jefes que mandaron esas tropas. Las ametralladoras comenzaron a sembrar el pánico y la muerte en las regiones de Juayúa, Izalco, Nahuizalco, Colón, Santa Tecla, el Volcán de Santa Ana y todos los pueblos ribereños desde Jaquilisco hasta Acajutla. Hubo pueblos que quedaron arrasados completamente y los obreros de la capital fueron diezmados bárbaramente y un grupo de hombres ingenuos que se presentó voluntariamente a las autoridades ofreciendo sus servicios, fue llevado al interior del Cuartel de la Guardia Nacional, donde puestos en fila fueron ametrallados sin quedar uno. El pánico cundió. Varios comerciantes extranjeros pidieron auxilio a sus respectivas naciones y el gobierno británico mandó barcos de guerra al Puerto de Acajutla, de donde pidieron permiso al Presidente Martinez para desembarcar tropas en auxilio de sus conciudadanos, pero el tirano no concedió tal permiso, alegando que su autoridad era suficiente para dominar la situación, y en prueba de ello les transmitió un parte telegráfico fechado en la ciudad de Santa Ana, transmitido por el General don José Tomás Calderón, que decía: "Hasta el momento llevo más de 4 mil comunistas liquidados". La matanza era horrorosa, no se escaparon niños, ancianos ni mujeres. En Juayúa se ordenó que se presentaran al Cabildo Municipal todos los hombres honrados que no fueran comunistas, para darles un salvoconducto, y cuando la plaza pública estaba repleta de hombres, niños y mujeres, pusieron tapadas en las calles de salida de la plaza y ametrallaron a aquellas multitudes inocentes, no dejando vivos ni a los pobres perros que siguen fielmente a sus amos indígenas. El jefe que dirigió aquella terrible masacre, pocos días después, refería con lujo de detalles aquel hecho macabro en los parques y paseos de San Salvador, jactándose de ser el héroe de tal acción.
Las matanzas siguieron al por menor, efectuadas por las famosas "Cívicas" organizadas por el General Martinez en todos los pueblos, compuestos de hombres perversos que cometieron abusos incalificables contra la vida de las personas, las propiedades y la honra de niñas inocentes. Diariamente informaban al Mandatario el número de víctimas habidas en las 24 horas transcurridas y el despojo de bienes era tal que hasta las aves de corral quedaron agotadas. Las crónicas publicadas por distintas personas afirmaron que el número de muertos ascendió a más de 30 mil, pero en la realidad no bajaron de 24 mil asesinados. Jamás podrán olvidarse los aciagos meses de diciembre de 1931 y los de enero, febrero y marzo de 1932."

Coronel Gregorio Bustamante Maceo, Historia Militar de El Salvador, 2da. edición, Publicación del Ministerio del Interior. Imprenta Nacional, San Salvador, 1951.

Por: H. Segura | Latinoamérica | Comentarios (0) | Referencias (0)

Martes, 08 de marzo de 2005

Yo, Marine

Entrevista a un sargento de los marines USA publicada en Il Manifesto

He visto el horror de lo que estamos haciendo todos los días en Irak, he participado en él. Somos sólo asesinos. Matamos continuamente civiles inocentes irakíes: nada más.


He visto el horror de lo que estamos haciendo todos los días en Irak, he participado en él. Somos sólo asesinos. Matamos continuamente civiles inocentes irakíes: nada más.

Creo que hay que retirar inmediatamente todos los contingentes militares extranjeros en Irak. Y se lo digo a los otros soldados, que, para evitar puniciones o represalias del ejército, no quieren hablar y admitir que nuestra misión no es la de matar terroristas sino civiles inocentes”.

Es así, a través de una entrevista a Il Manifesto, como Jimmy Massey de Waynesville, pequeña comunidad de Carolina del Norte, ha decidido descorrer el velo de silencio que envuelve la “noble misión” en Irak. Inhabilitado del cuerpo de marines por razones médicas, ha escrito un diario, Cowboys from hell, que será publicado a finales de verano.

¿Cuál era su rango en Irak?

Era sargento en el tercer batallón de los marines durante la invasión, en la primavera de 2003.

¿Cuánto tiempo permaneció allí?

Desde el 22 de marzo al 15 de mayo. Cuatro meses de infierno. Me tuvieron que reenviar a los EE.UU por “stressed disorder”. Es el término usado en la jerga militar para decir que, a causa del horror visto en la guerra, había perdido el juicio.

en los marines muchos años?

Doce.

¿Había estado en una guerra antes?

Nunca.

¿Ud. admite haber matado civiles inocentes?

Sí. Y bastantes. Fui a Irak inicialmente con la convicción de tener que eliminar las armas de destrucción de masa. Sin embargo, pronto mi experiencia de marine me hizo entender que la realidad era otra bien distinta. Éramos “vaqueros asesinos”. Matábamos civiles inocentes.

¿Cómo ocurrió?

Cerca de nuestra base al sur de Bagdad asaltamos, con todo mi pelotón, a un grupo de civiles que estaba celebrando una manifestación pacífica. ¿Por qué? Porque habíamos oído disparos de arma de fuego. Fue un baño de sangre. No servía ni siquiera el pretexto de que aquellos civiles pudieran estar comprometidos en “actividades terroristas”, como nuestros servicios secretos querían hacernos creer. Matamos a más de treinta personas. Aquella fue la primera vez que tuve que afrontar el horror de tener las manos sucias de sangre de civiles. Bombardeada con bombas de racimo, la gente huía y cuando llegaba a los controles que habíamos preparado con convoyes armados, las indicaciones que nos daban los servicios secretos era disparar a los que presumiblemente pudieran pertenecer a “grupos terroristas”.

¿Y vosotros qué hacíais?

Terminábamos masacrando a civiles inocentes, hombres, mujeres y niños. Cuando nuestro pelotón tomó el control de una estación de radio no hacíamos sino enviar mensajes propagandísticos dirigidos a la población invitándola a que continuara su rutina cotidiana, a que mantuviera abiertas las escuelas. Sin embargo, nosotros sabíamos que las órdenes que había que cumplir eran “buscar y destruir”, irrupciones armadas en las escuelas, en los hospitales, donde podían esconderse los “terroristas”. En realidad, eran trampas tendidas por nuestros servicios secretos, pero nosotros no debíamos tener en cuenta las vidas de civiles que pudiéramos matar durante estas misiones.

¿Ud. admite que durante su misión cumplió ejecuciones de civiles inocentes?

Sí. También mi pelotón abrió el fuego contra civiles, también yo maté inocentes. También yo soy un asesino.

¿Cómo reaccionó, después de estas operaciones, pensando en los inocentes que había matado?

Durante un tiempo seguí adelante negándome a mí mismo la realidad de ser un asesino y no un soldado que sabe distinguir lo justo de lo injusto, luego, un día al despertarme por la mañana me vino a la cabeza un joven, que se salvó milagrosamente a la masacre de los pasajeros de su coche, que, gritando, me preguntaba: “¿Pero por qué has matado a mi hermano?”. Se convirtió en una obsesión. Perdí el control de mi equilibrio psíquico. Era incapaz de moverme, de hablar, me quedaba con la mirada perdida, fija en la pared, aterrorizado.

¿Qué medidas tomaron sus superiores?

Durante tres semanas, en Irak, me hincharon a antidepresivos, fármacos psicotrópicos. Es su tratamiento de urgencia para estos casos de “estrés traumático”, cuando a los soldados les asalta este rechazo de matar.

¿Su entrenamiento, en EEUU, no les convierte en la unidad más violenta y agresiva utilizada por el Pentágono?

Sí. En el programa denominado “boot camp”, cada uno de nosotros es sometido a técnicas de “deshumanización” y de “desensibilización a la violencia”. Pero a mí jamás de dijeron que esto quisiera decir matar a civiles inocentes.

Tres semanas inmovilizado con antidepresivos en Irak. ¿Y después?

No sabiendo qué hacer, decidieron repatriarme. Ahora soy un discapacitado, inhabilitado por el ejército con “exoneración honorable” (honorable discharge).

¿Hay otros en sus condiciones?

Muchos. Y están todavía en el frente. Les atiborran de antidepresivos y después les vuelven a enviar a combatir. Es un problema que ha adquirido dimensiones preocupantes, pero no se debe hablar de ello en ambientes militares. En 2004, 31 marines se quitaron la vida, 85 cometieron intentos de suicidio. La mayoría de quienes prefirieron quitarse la vida antes que seguir matando es menor de 25 años, y el 16% no tiene más de 20 años.

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tomado de www.viejoblues.com

Por: H. Segura | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

Sábado, 05 de febrero de 2005

Jean Ziegler - Sociólogo y político suizo

Sociólogo y político suizo, Jean Ziegler no acaba su denuncia con El oro nazi o contando lo que nadie dice sobre las mafias rusas. Ahora levanta ampollas en el mundo rico con su libro sobre la dimensión del hambre.

por:Margarita Riviere

No consigo comprender cómo es posible que, al inicio del nuevo milenio y en un planeta tan rico, haya tantos seres humanos que sigan muriendo de hambre, pregunta Karim a su padre. Y su padre -que es Jean Ziegler, sociólogo y político suizo, autor de libros polémicos como El oro nazi, casado con la ciudadana egipcia Wédad Zénié- le responde: "Millones de seres humanos mueren de hambre cada año porque no tienen los medios económicos -u otros- para acceder a una alimentación suficiente. Porque hoy, que somos seis mil millones de personas en el planeta, se podría alimentar, según dice la FAO [Organización para a Alimentación y a Agricultura de Naciones Unidas], al menos al doble de la población del mundo".


Karim, que hoy tiene 26 años, entendió perfectamente cuando tuvo lugar esta conversación que recoge el último libro del polémico Ziegler -El hambre en el mundo explicada a mi hijo (Muchnik Editores)-, que ahora la gente no tendría, pues, por qué morir de hambre. '¡Pero se mueren! ¡Cinco mil cada día! ¡Yo he visto las víctimas!', clama el profesor Ziegler desde su minúsculo y desordenado despacho en la novísima sede de la muy antigua Universidad de Ginebra. Fotos de Che Guevara, de Salvador Allende, máscaras indígenas y objetos exóticos, papeles, plantas, carpetas y muchísimos libros apenas dejan sitio. Este sociólogo del tercer mundo, abogado, doctor en ciencia política, católico, ex diputado del parlamento helvético, actual miembro de la Internacional Socialista, que ha vivido en diversos países africanos y viaja constantemente a los lugares más miserables de la tierra, gesticula con énfasis: '¡El hambre es el escándalo de nuestra época!'.

Tiene 66 años y se indigna como cuando tenía 20. Suele volcar su indignación vital en libros traducidos a muchos idiomas que explican lo que nadie dice sobre las mafias -Los señores del crimen (Planeta)- o sobre los suizos -Suisse lave plus blanc (Suiza lava más blanco), no traducido al español-. Su investigación sobre los pagos de los bancos suizos al régimen de Hitler levantó un escándalo mundial en 1997 y le ha valido al menos cinco demandas internacionales, pero él continúa revelando lo que sigue descubriendo.

Incansable y vital, ahora ha puesto en marcha una campaña en toda regla contra el secreto bancario suizo: 'El secreto bancario, definido por la ley federal suiza, puede levantarse si se prueba que el dinero durmiente en la cuenta es de origen criminal', asegura. Dentro de esa categoría incluye el dinero de la corrupción y la evasión fiscal. Su particular guerra contra los banqueros suizos y el secreto bancario tiene raíces profundas en su propia vida de católico, socialista y europeísta, de experto en dinero y en hambre. 'Mi vida es una pura contradicción', comienza, 'debería explicárselo'.

Pregunta. Adelante, pues.

Respuesta. Nací en Berna por casualidad, mi padre era juez en Interlaken. Es un gran misterio por qué nacemos aquí o allí, en esta u otra época, por qué con este cuerpo y no con otro. Hay casualidades. En 1964, Che Guevara vino a Ginebra como jefe de la delegación cubana en la Conferencia del Azúcar y yo, que era muy joven, fui su chófer durante casi dos semanas. El último día, antes de que se fuera, me armé de valor y me atreví a decirle: 'Comandante, quiero ir con usted a Cuba'. Eran las cuatro de la mañana, se veían todas las luces de Ginebra y los anuncios de las joyerías y de los bancos y él me dijo: 'Has nacido en el cerebro del monstruo; es aquí donde tienes que trabajar y combatir'. Él era una persona más bien fría, pero con una ironía conmovedora y me dejó impresionado; creí que me tomaba por un pequeño burgués del que nadie necesita nada, me humilló. Si hoy miro hacia atrás veo que tenía toda la razón. Creo que he ayudado a la humanidad más desde las entrañas del monstruo.

P. ¿Sigue siendo comunista?

R. Si, pero en el sentido en que Marx habló de la revolución de los modos de producción, porque estoy convencido de que este capitalismo que vivimos nos lleva a la selva. Vivo en el país más rico del mundo, cuya única materia prima es el dinero de los demás.

EL DINERO DE LA SANGRE

P. Como un gran banco.

R. En Suiza hoy trabajan 107.000 personas en el sector bancario, no se puede cuantificar lo que hay aquí; sólo en fortunas privadas extranjeras hay más de tres billones de dólares. Un dinero que hace a este país, según el Banco Mundial, el más rico del mundo, por delante de Kuwait o de los Emiratos Árabes. Lo cual no quiere decir que no haya también mucha pobreza, desde luego. Esta riqueza llega por tres vías: el capital en fuga del Tercer Mundo, que es el dinero de la sangre, hay por ejemplo cuatro mil millones de francos suizos de Mobutu mientras en el Congo los niños mueren de hambre y de epidemias. Llega también, para blanquearse, mucho dinero de la criminalidad organizada; Roldán, por ejemplo. Y, en tercer lugar, está el dinero gris que es el de la evasión fiscal de Europa entera. Esto es la cueva de Alí Babá. Y yo no quiero vivir en un país cuyo bienestar está pagado por la sangre de los niños de Nicaragua o por las mujeres humilladas de Tailandia que trabajan muchísimas horas por semana...

P. Pero es el dinero, no el hambre, el que acaba moviendo al mundo.

R. El dinero es la forma del poder más clara.

P. Al estudiar el hambre y la miseria observa, pues, el poder.

R. Yo me pregunto el por qué de las cosas y me doy cuenta de que el papel del Estado es totalmente ficticio en comparación con el de las multinacionales. Hoy las doscientas sociedades mayores del mundo gobiernan más del 27% del comercio mundial. Este capitalismo salvaje ha creado unas oligarquías muy poderosas...

P. El siglo XXI no le parece mejor.

R. Hace doscientos años, la Revolución Francesa lanzó un modelo de civilización basada en la solidaridad, la justicia social, los derechos del hombre y la libertad; fue el tiempo de las luces. Esto fue el principio de algo que hoy está en peligro. La comida nos da ahora mismo buenos ejemplos: vea lo que pasa con las vacas locas; se alimentó a unos hervíboros con esas harinas animales, volviéndolos carnívoros. Ahora las grandes multinacionales alimentarias patentan genes, plantas y organismos vivos para crear (OGM) Organismos Genéticamente Modificados, como el maíz transgénico que es mucho más resistente, permite mejores cultivos y también proporciona muchos más beneficios económicos. Pero este maíz transgénico es un ser completamente diferente cuyos efectos sobre el organismo no conocemos aún: harían falta al menos veinte años para saberlo. ¿Sabe lo que decía Kant? Él decía que las luces eran 'la ruptura del tiempo'. Tras doscientos años de esa cultura que, con sus limitaciones, buscó la democracia, lo de ahora es la jungla; una verdadera ruptura. El mundo ha cambiado, desde luego, y es una suerte que haya desaparecido la Unión Soviética, pero el capitalismo más salvaje se ha extendido por toda la tierra, gracias también a un serie de revoluciones tecnológicas. Este banco que estamos viendo contacta con su sucursal de Tokio a la velocidad de la luz, trescientos mil kilómetros por segundo: ha nacido el ciberespacio, que permite la administración financiera del mundo. Todos los días se intercambian, según la media de 1999, más de 6.000 millones de dólares y de éstos sólo el 15% se refiere a intercambios comerciales, a la economía real; el resto es economía virtual...

P. Si la economía es virtual, entonces el dinero no existe...

R. El dinero está en el mundo en que vivimos, en el mundo real. Y todos, empezando por los gobiernos europeos, que son mayoritariamente socialdemócratas, aceptan esta civilización que tiene un sólo valor: el beneficio económico. Todos los demás valores, como el tener un trabajo estable, o el buscar la justicia, resultan arcaicos frente a esta defensa de la libertad total del capital, que representa la idea de esa mano invisible y mágica que todo lo arregla, incluídas las desigualdades. Naturalmente, no es verdad que las cosas sucedan así. En Brasil, por ejemplo, tuvieron 4,8% de crecimiento el año pasado y al mismo tiempo todos los indicadores sociales fueron negativos: tienen más hambre, más analfabetismo, más epidemias. Es evidente que este desequilibrio se produce porque el control de los flujos económicos está en muy pocas manos, en las de estas reducidas oligarquías transnacionales. Cada día mueren de hambre 5.000 personas. Es lo que yo llamo el genocidio silencioso. Y 825 millones están amenazados de malnutrición. Pero la FAO dice que la agricultura actual podría dar de comer a 12.000 millones de personas. Este es el estado del mundo de unas Naciones Unidas que subvencionan a grandes industrias cuando compran leche en polvo para estos niños hambrientos. ¡Más de dos mil millones de personas no disponen de agua potable! Es la locura.

P. ¿Qué propone ?

R. La insurrección de las conciencias. Lo que se ha hecho en la conferencia de Porto Alegre. Habría que controlar a las multinacionales, oponer a la globalización del capital la globalización de los derechos democráticos. Esta posibilidad ya la han comenzado los desheredados del mundo, y deberíamos escucharles más.

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artículo tomado de: El Pais

Por: H. Segura | Latinoamérica | Comentarios (0) | Referencias (0)

Miércoles, 26 de enero de 2005

Breve Biografía de Farabundo Martí

En 1930 regresa a El Salvador y funda junto a otros compañeros el PCS, partido que rápido se pone a la cabeza de los trabajadores y del pueblo que ha sufrido regímenes sucesivos de opresión.


Farabundo Martí
1983-1932

Nació en Teotepeque, La Libertad, Departamento de El Salvador, el 5 de mayo de 1893 y creció en las remotas montañas de la costa balsameras de ese lugar. Hijo de Pedro Marti y Socorro Rodríguez. Sexto hijo de un total de 14.

En 1928, Marti viaja a New York para tomar contacto con la dirección central de la Liga Antiimperialista de las Americas que le encarga situarse en Nicaragua como su representante ante Sandino. En El Salvador lo nombran responsable de una Brigada que luchara junto a Sandino. Después de luchar en Nicaragua junto a Sandino, viajó a México donde se convirtió en el Líder Latinoamericano del Socorro Rojo Internacional.

En 1930 regresa a El Salvador y funda junto a otros compañeros el PCS, partido que rápido se pone a la cabeza de los trabajadores y del pueblo que ha sufrido regímenes sucesivos de opresión. Fue deportado nuevamente a fines del 1930 y fue montado prisionero en la embarcación Venezuela con rumbo a Florida, pero con la solidaridad de los trabajadores de aquel lugar, Farabundo se negó a desembarcar y fue traído nuevamente a El Salvador pero lo subieron en otro barco rumbo a Nicaragua. Ninguno de los gobiernos reaccionarios del área lo admitía en su país. En el Puerto de Corinto de Nicaragua se escapo de un bote y regreso de inmediato a El Salvador el 1 de febrero de 1931.

A esa altura la lucha se había incrementado en El Salvador con huelgas y protestas en todo el país contra la opresión, persecución política, el desempleo, el hambre y la pobreza. La persecución, el arresto y la deportación era algo común.

Farabundo y otros líderes del PCS fueron arrestados en la insurrección general del 22 de enero de 1932. El 1 de febrero fue ejecutado por un escuadrón del ejército asesino y represivo.

Artículo tomado de: Instituto de Ciencias Políticas y Administrativas "Farabundo Martí"


Por: H. Segura | Latinoamérica | Comentarios (26) | Referencias (0)

Martes, 25 de enero de 2005

Las Confortaciones de los Santos Auxilios II

En la tortura le habían fracturado las piernas y los brazos y algunas costillas, fuera de que le habían destripado un ojo y machacado los testículos.


Continuando con el post anterior, no puedo dejar pasar por alto algo similar, sucedido tambien en El Salvador:

(1944)
A Víctor Manuel Marín para poder fusilarlo le tuvieron que poner unos burros de madera (esos que se usan para poner la tabla de planchar) por los sobacos.

En la tortura le habían fracturado las piernas y los brazos y algunas costillas, fuera de que le habían destripado un ojo y machacado los testículos.

El mismo cura que no pudo confesar a Farabundo, se le acercó a Víctor Manuel y le dijo: "Hijo mío, vengo a reconfortarte el espíritu".

Y aquél le contestó entre sus dientes rotos y sus labios reventados: "Es el cuerpo el que me flaquea, no el espíritu".

Después lo fusilaron.

(1973)
Cada vez que leo en las páginas sociales del Diario de Hoy o de la Prensa Gráfica esas lujosas esquelas mortuorias de a doscientos colones o más avisándonos que se murió un burqués reconfortado con los santos auxilios de nuestra religión católica, pienso en todo lo que nos dicen esos dos muertos que rechazaron esos confortos y auxiliaciones.

Roque Dalton, salvadoreño, nació en 1935. En mayo de 1975, en una acción todavía muy poco clara, Roque Dalton fue asesinado en El Salvador donde se encontraba combatiendo en las filas del Ejército Revolucionario del Pueblo.

Por: H. Segura | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

Martes, 25 de enero de 2005

Los sacerdotes y la sociedad

Mientras la sociedad trata de avanzar de acuerdo a los descubrimientos científicos y tecnológicos, la Iglesia Católica continua viviendo con los dogmas de los siglos pasados.


Sin duda los últimos comentarios que hizo un sacerdote de la Iglesia Católica en España, respecto a que se estaría viendo la necesidad del uso del preservativo para prevenir las enfermedades de transmisión sexual, mas propiamente el SIDA, han causado revuelo a nivel mundial.

Entonces, digo yo, ¿qué es lo que sucede con la Iglesia Católica? ¿Porqué continúan viviendo con las ideas y enseñanzas de siglos pasados mientras la sociedad, con la ayuda de los últimos adelantos científicos, dan pasos gigantescos en el desarrollo científico y tecnológico?. Sino fuera la fe que tienen los feligreses, que tampoco quieren ver mas allá de sus narices, la Iglesia Católica hubiera dejado ya de existir. No pueden mantener esos dogmas tan caóticos respecto al uso de preservativos y otros asuntos de caracter "sexual".

Pero, cuando se habla de política, hay que ver, son los primeros en hablar, en opinar sobre si esto o aquello esta mal, especialmente cuando se refiere a las justas reivindicaciones de los pobres frente a los ricos. Siempre han estado al lado del rico. Si sucede un movimiento de caracter social-político en cualquier país latinoamericano, los primeros en dar su opinión son los "cardenales", "monseñores", "obispos" y demás pléyade de hipócritas lengualargas.

Aquí les pongo un fragmento de lo que escribió Roque Dalton, quien fuera un jóven revolucionario salvadoreño:

LAS CONFORTACIONES DE LOS SANTOS AUXILIOS
(1932)
Agustín Farabundo Martí dejó que lo abrazara el cura con quien se había negado a confesarse y caminó firmemente al paredón.

De pronto se volvió y llamó a Chinto Castellanos, secretario presidencial, quien lo había acompañado toda la noche platicando y fumando puros en la capilla ardiente.

- Dame un abrazo vos - le dijo al oído-, está fregado que sea de un cura tan intrigante el último abrazo que me lleve de la vida.

- ¿Y por qué yo? - le dijo Chinto.
- Ah - le contestó Farabundo -, porque vas a ser uno de nosotros, ya verás.

Y fue a ponerse frente al pelotón que lo fusiló

Por: H. Segura | Latinoamérica | Comentarios (4) | Referencias (0)

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